La micropigmentación es un tratamiento que trabaja sobre la piel y, como cualquier proceso cutáneo, necesita tiempo para regenerarse y estabilizar el pigmento.
Durante la curación, el color y la intensidad pueden variar. Esto es completamente normal y forma parte del proceso natural de cicatrización.
En esta entrada te explico, paso a paso, qué ocurre en la piel y qué puedes esperar en cada fase para vivirlo con tranquilidad.
Es normal que…
- Durante los primeros 7 días, el color se vea aproximadamente un 40 % más oscuro de lo que será el resultado final.
- Aparezca una ligera descamación en la zona tratada. Es señal de que la piel se está regenerando.
- En algunos momentos puedan verse zonas más claras o pequeños huecos sin pigmento. En las siguientes 2–3 semanas el color se irá equilibrando de forma progresiva.
- Se note un ligero picor, indicativo de que la piel está cicatrizando.
Todo esto forma parte del proceso normal de curación.
Etapas de la piel
Día del tratamiento
Justo al finalizar el tratamiento, el tono del pigmento se verá ligeramente más intenso de lo habitual.
Puede oscurecerse un poco más durante las primeras horas o hasta el día siguiente.
Este no es el resultado final.
En este momento comienza el proceso de curación de la piel.
Día 4 a 7
No siempre ocurre en todos los casos, pero es frecuente que durante estos días aparezca una fina piel que poco a poco se va desprendiendo de forma natural.
Imagen que ilustra las diferentes etapas.
Al caer, puede dejar ver un color más claro.
Es muy importante no arrancar ni rascar estas pequeñas pieles, ya que podríamos retirar parte del pigmento.
La recomendación es sencilla: dejar que la piel se regenere sola.
Día 8 a 10
En esta fase, la piel ya ha cicatrizado superficialmente y comienza a renovarse.
Es habitual notar que los trazos se ven más suaves o incluso que el pigmento parece haber desaparecido en algunas zonas.
Esto sucede porque el pigmento se encuentra temporalmente en capas más profundas de la piel y aún no es totalmente visible.
La piel sigue procesando este “cuerpo extraño” hasta integrarlo de nuevo en las capas más superficiales.
Día 14-28
Los trazos se van definiendo y el tono se vuelve más uniforme. Es en este periodo cuando el pigmento comienza a estabilizarse y el resultado se ve cada vez más natural.
Día 30-40
Una vez la piel se ha regenerado por completo, es el momento adecuado para realizar el retoque.
En esta sesión se refuerzan los trazos que hayan quedado más claros o que se hayan perdido parcialmente durante la curación.
Este paso es fundamental para perfeccionar y equilibrar el resultado.
Ahora sí podemos dar por finalizado el tratamiento.
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